El pudding de chía se volvió un clásico moderno dentro del mundo de las preparaciones simples, saludables y versátiles. Nació como una alternativa práctica para sumar semillas de chía a la alimentación diaria, aprovechando su capacidad de absorber líquidos y formar una textura cremosa sin necesidad de cocción.
Con apenas unos minutos de armado y un tiempo de reposo, se transforma en un desayuno, merienda o postre liviano que se adapta a distintos gustos. Además, es una receta ideal para dejar lista con anticipación. Se prepara la noche anterior, descansa en la heladera y al día siguiente está listo para comer.
Ingredientes:
- Semillas de chía.
- Leche (puede ser común o vegetal).
- Endulzante a gusto (miel, azúcar o edulcorante).
- Esencia de vainilla.
- Fruta fresca para acompañar (cambur, frutilla, mango o de su preferencia).

Preparación:
En un bowl o frasco con tapa, colocar las semillas de chía y agregar la leche. Mezclar bien para que no queden grumos. Sumar el endulzante elegido y la esencia de vainilla. Volver a mezclar hasta integrar. Dejar reposar 10 minutos y mezclar nuevamente para asegurar una textura pareja. Tapar y llevar a la heladera por un mínimo de 3 horas, idealmente toda la noche, hasta que espese. Al momento de servir, agregar la fruta fresca cortada por encima y, si se desea, un chorrito extra de leche.
Con información de: Cuerpomente









