Uno de los alimentos más básicos de la dieta mediterránea es el aceite de oliva, conocido por sus múltiples beneficios para la salud, protegiendo órganos como el corazón y el cerebro. Además, ahora también se conoce que una cucharada de este alimento también puede reducir significativamente la presión arterial, lo que es clave para evitar algunas enfêrmêdades cardiovasculares.
El aceite de oliva reduce la prêsión arterïal al combatir el êstrés oxidativo, una afección que se produce cuando hay demasiadas moléculas inestables radicales libres y no hay suficientes antioxidantes para eliminarlas. Entre los factores que causan êstrés oxidativo está la obesïdad, el tabâco, la mala alimentación, el consumo de bebidas alcohólicas o determinados alimentos.
Por otra parte, también mejora la función endotelial, ayudando a la regulación del flujo sânguíneo, de ahí que también contribuya a la bajada de la tênsión. Tiene un alto contenido en grasas insaturadas, que ayudan a reducir el colesterol «malo», y polifenoles, que previenen la inflamación.
Las formas de consumir el aceite de oliva son muy variadas, desde una cucharada directa en ayunas o con un poco de pan, hasta incluyéndola en sopas, salteados, ensaladas o guisos.
Con información de: Infosalus









