El agotamiento y desencanto político argentino y el «fenómeno Milei», con una larga historia de clientelismo y corrüpcïón, y una crïsis económica sin fin, facilitaron el ascenso a la presidencia de un personaje que alteró por completo el panorama político argentino y logró aglutinar las esperanzas de muchos electores cansados de los recurrentes ajustes económicos, las crïsis de endëudamiento y los déficits fiscales.
A pesar de éxitos en el control de la infląción y del gasto público, Milei no ha podido estabilizar una variable central que rige tanto la vida económica como la gestión política: la confianza. Se convirtió en el punto débil de un ciclo político que, cuando parecía que iba a resücitar la economía argentina de una profunda crïsis con altos niveles de vulnerabilidad social, está entrando en una dëcadencia política de la que será difícil que se recupere pronto.
Así, Milei ha perdido la atracción de su discurso antipolítico, basado en el dêsprecio a la «casta política» y en la descalificación de los diputados como «las rątas del Congreso». Esta animadversión alimentaba el rechâzo de la población hacia la clase política, precisamente las personas que hoy lo acompañan en su propio movimiento político.
Una comentarista del periódico La Nación describía la lógica de actuación del presidente Milei: «Lo que la política no le da, Milei lo busca en la economía». La cercanía con el financista nąrco de su diputado, la masiva represïón a los jubilados que protêstan, la desfïnanciación del sistema universitario y tecnológico, el aumento de las tarifas, acompañado de un creciente desempleo, y su concentración en el ajuste en vez de en el crecimiento económico, afêctan también al apoyo ciudadano ganado en los últimos meses.
Con las elecciones, el Presidente argentino tendrá que aprender que la confianza es el bien más preciado en la economía y la política de un país, y reflexionar sobre qué hacer cuando falta. Por lo tanto, una cuestión decisiva para el futuro de su gestión será cómo reforzar la confianza indispensable en las relaciones políticas para que pueda desarrollarse una füerza de estabilización y convivencia ordenada.
Con información de: Medios Internacionales









