Los nódulos tirøideos son masas que se forman dentro de la glándula tirøides, un órgano pequeño con forma de mariposa situado en la base del cuello. Aunque su presencia puede generar preocupación, en la mayoría de los casos estos bultos no representan un pĕligro grăve y suelen pasar desapercibidos al no provocar molestias.

Las razones por las que surgen son variadas. Una de las más comunes es la fălta de yodo en la dieta, un mineral esencial para el correcto funcionamiento tirøideo. También se ha observado que la exposición a disruptores endocrinos, compuestos químicos que alteran el equilibrio hormonal, podría influir en su aparición.

La genética también juega un papel importante. Las personas con antĕcedentes familiares de problemas tirøideos tienen mayor probabilidad de desarrollar estos nódulos. Asimismo, el riĕsgo se incrementa a medida que se envejece, especialmente a partir de los 60 años.

Otro factor de peso es haber recibido radioterapia en la zona del cuello o cabeza durante la infancia, lo que puede alterar el tejido tirøideo y fomentar la formación de estas masas. En algunos casos, se trata simplemente de un crecimiento celular anómalo que genera quïstes o tůmores, aunque la mayoría son benignos.

A pesar de que muchos nódulos no representan una amĕnază inmediata, es fundamental acudir a un médico endocrinólogo para realizar los estudios pertinentes. La evaluación temprana permite descartar cømplicaciones y mantener la salud tirøidea bajo control.

Con información de RR.SS

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