El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desmintió de forma tajante las informaciones publicadas por diversos medios digitales y amplificadas por la oposición que sugerían que padece una dølencia cardiovascular gräve. A través de sus redes sociales, el jefe del Ejecutivo ha calificado estas afirmaciones como «bulos» destinados a desestabilizar a su gabinete, asegurando que no sufre ninguna enfermedad de este tipo.

Sánchez aprovechó para reivindicar la normalidad de quienes conviven con patologías crónicas gracias al sistema sanitario, recriminando a la derecha lo que considera un intento de utilizar la salud personal como herramienta de desgaste político. La controversia alcanzó su punto álgido tras la sesión de control en el Congreso de los Diputados, donde la representante del Partido Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, interpeló directamente al Gobierno sobre el estado físico del presidente.

Citando informaciones de portales digitales que situaban a Sánchez bajo tratamiento en el hospital Ramón y Cajal, la diputada llegó a exigir la desclasificación de su historial médico en aras de la transparencia. Pese a la prësión de las filas populares y la creciente crispación en el hemiciclo, el presidente se ha mostrado firme en su intención de agotar la legislatura.

«Si su única forma de hacer oposición es la mentira, es que lo estamos haciendo realmente bien», sentenció Sánchez, concluyendo que queda Gobierno para rato. Con esta respuesta, el Ejecutivo intenta cerrar una de las semanas más convulsas en el Parlamento, reafirmando su resiliencia frente a los atäques personales y centrando el debate en el contraste entre su gestión de los servicios públicos y las tácticas de la derecha ultra.

Con información de: Europa Press
Foto: Agencias

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