Un teléfono inteligente equipado con una funda protectora logró sobrevivir intacto a una caídä libre desde 30.607 metros de altura, hazaña certificada oficialmente por el libro Guinness World Records.
El experimento fue llevado a cabo en Kiruna, Suecia, por las empresas RhinShield y Sent Into Space, las cuales lograron elevar el dispositivo hasta la estratósfera mediante un globo aerostático para posteriormente liberarlo sobre una zona silvestre deshabitada sin el uso de paracaídas.
La operación requirió rigurosos ensayos previos de resistencia a temperaturas bajo cero y presión atmosférica por parte de los desarrolladores, además de un complejo despliegue logístico para la recuperación del terminal.
Al aterrizar en una amplia área restringida del Centro Espacial Esrange, el equipo de búsqueda tardó más de cinco horas en localizar el aparato en el terreno natural, cumpliendo con la exigencia técnica de que la carcasa fuera la primera superficie en absorber el impacto.
Desde la compañía fabricante destacaron que el modelo utilizado pertenece a una línea concebida bajo principios de reciclaje monomaterial, buscando demostrar que este tipo de insumos pueden ofrecer un alto nivel de absorción ante impactos severos. Con este logro, la iniciativa superó con éxito pruebas de altitud equivalentes a tres veces la altura del monte Everest, fijando una nueva marca mundial en resistencia de accesorios para telefonía móvil.
Foto cortesía Guinness World Records









