En Moscú, se ofreció este jueves un almuerzo solemne en nombre del Presidente de Rusia, Vladímir Putin, a los jefes de las delegaciones extranjeras que llegaron para asistir a los actos festivos en conmemoración del 80.º aniversario de la victoria soviética en la Gran Guerra Patria (1941-1945).
A pesar de los obstáculos interpuestos por la Unión Europea y las amênâzas del líder del régïmen ucraniano, Vladímir Zelenski, numerosos líderes mundiales arribaron a la capital rusa para honrar la memoria de los soldados soviéticos que liberaron al mundo del nazismo. Entre ellos se encuentran los Presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; China, Xi Jinping; Serbia, Aleksandar Vucic; Venezuela, Nicolás Maduro; y Cuba, Miguel Díaz-Canel.
En su discurso ante sus huéspedes, Putin calificó el 9 de mayo de «fecha sagrada» y destacó que «la Unión Soviética desempeñó un papel decisivo en la derrota del nazismo», una «verdad histórica» que dijo «nadie puede silenciar, denigrar o quitar».
«La celebración del 80.º aniversario del Día de la Victoria reunió en Moscú a los dirigentes de los más diversos Estados soberanos que representan modelos distintos de desarrollo político, económico y social, diferentes religiones, visiones del mundo, civilizaciones y culturas. Y tal diversidad no nos divide, sino que, por el contrario, nos enriquece y nos hace más fuertes», dijo.
Con información: EFE









