Mantener las ollas y sartenes relucientes puede parecer una misión imposible para muchos en la cocina. Con el uso diario, estas piezas esenciales se opacan, se percuden o acumulan restos de comida quemada que parecen inamovibles. Sin embargo, existe un método económico, seguro y eficaz con ingredientes que todos tenemos en casa: el bicarbonato de sodio.

Según especialistas en limpieza del hogar, el bicarbonato combinado con elementos básicos como jabón para trastes o vinagre ayuda no solo a remover suciedad, sino también a devolver el brillo original a las superficies metálicas sin dañarlas.

Cómo funciona la mezcla mágica

Bicarbonato + Jabón lavaplatos:
Mezclar bicarbonato de sodio con jabón líquido crea una pasta suave ideal para eliminar manchas y percudidos en el exterior de ollas y sartenes. Aplicada con una esponja o fibra suave y frotada con movimientos circulares, permite retirar suciedad sin rayar la superficie.

Bicarbonato + Limón:
Si querés potenciar el efecto, el ácido del limón junto con el bicarbonato forma otra pasta que ayuda a limpiar y dar brillo sin recurrir a productos químicos agresivos.

¿Qué pasa con las quemaduras difíciles?
Cuando la comida se pega o queda quemada en el fondo, el truco consiste en llenar la olla con agua y vinagre blanco, llevarla a hervor y luego añadir bicarbonato. La reacción que se genera afloja los residuos más difíciles, facilitando su remoción con una esponja suave.

Consejos para prolongar la vida útil de tus utensilios

•Usá espátulas de silicona o madera en lugar de metal para no rayar la superficie.
•Secá completamente tus ollas antes de guardarlas para evitar manchas de agua.
•Colocá una servilleta o paño entre cada pieza para prevenir rayaduras cuando las guardás en la alacena.

Con información de: La Gaceta

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