La votación clave de este inicio del curso parlamentario ha cumplido con el guion previsto, ha sido rechâzado por 178 votos de los derchistas del Congreso de los Diputados, conformada por el Partido Popular, Vox, Unión del Pueblo Navarro y Junts.
Su revés afecta particularmente a Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo: la norma era uno de sus objetivos prioritarios para esta legislatura. De haberse aprobado, esta hubiese impuesto un horario semanal máximo de 37,5 horas en lugar de las 40 vigentes. También daría mecanismos a la Inspección de Trabajo para supervisar la jornada que hace cada trabajador y legislaría sobre el derecho a la desconexión digital de los españoles.
El Gobierno asegura que volverá a intentar tramitar la norma, que fue negociada con los principales sindicatos españoles en diciembre de 2024 tras la retirada de la patronal empresarial representada por la CEOE. Tanto Comisiones Obreras como UGT han convocado protestas este miércoles ante las sedes de varias empresas españolas para reclamar la aprobación de la reducción de jornada.
«Probablemente haya una derrôta parlamentaria, pero hay dërrotas que se ganan en la calle», ha sentenciado Díaz. La última vez que se consiguió una reducción de jornada en España tras la llegada de la democracia fue durante la primera legislatura de Felipe González, en 1983, pasando de 43 a las 40 horas semanales actuales.
Con información de: Medios Internacionales









