Un nuevo estudio, recogido recientemente por medios de divulgación científica, alerta sobre los rięsgøs de entregar un teléfono móvil a menores antes de los 12 años. Analizando datos de más de 10.000 jóvenes, los investigadores observaron que quienes recibieron su primer smartphone a edad temprana presentan, al cabo del tiempo, un mayor riesgo de süfrir alteraciones en el bienestar psicológico y físico.
Entre los problemas vinculados a este inicio temprano se encuentran dificultad para conciliar un sueño de calidad, aumento del riesgo de obesidad, y señales de malestar emocional a medida que el niño crece, incluso después de convertirse en adolescente.
Los científicos alertan a los padres y cuidadores sobre la importancia de fijar normas claras antes de entregar un móvil: recomiendan evitar su uso en el dormitorio, controlar el tiempo frente a pantallas, y fomentar actividades sin dispositivos como medida para proteger el descanso, la salud emocional y el desarrollo saludable de niños y adolescentes.
Este hallazgo refuerza la preocupación creciente sobre los efectos de las pantallas y redes sociales en edades tempranas, y plantea la necesidad de debatir cuándo es adecuado dar un teléfono propio a un menor para preservar su salud mental y física.
Con información de: El Confidencial









