El Estadio Santiago Bernabéu vivió ayer una de las jornadas más tênsas que se recuerdan en los últimos años. Lo que comenzó como una prøtesta en la llegada del autobús a la plaza de los Sagrados Corazones se transformó en una sonora pitada generalizada que acompañó al equipo durante todo el encuentro frente al Levante.
La tênsión alcanzó su punto máximo durante el anuncio de las alineaciones por megafonía, momento en el que Vinicius Jr. y Jude Bellingham fueron señalados como los principales responsables de la crïsis actual. Vinicius no pudo contener las lágrimas al escuchar los abucheos de su propia afición, quien lo culpa, junto al centrocampista inglés, de la fractura interna del vestuario que derivó en el reciente despido de Xabi Alonso.
La høstilidad fue constante durante los 90 minutos, con silbidos cada vez que ambos jugadores tocaban el balón, evidenciando un divorcio profundo entre las estrellas y la grada de Chamartín. El clima de división se hizo tangible incluso entre los propios sectores de la grada, cuando la «Grada Fans» intentó iniciar cánticos de apoyo para levantar el ánimo del equipo, el resto del estadio respondió de forma tajante con gritos de «¡Fuera, fuera!» y una pañolada masiva antes del pitido inicial.
Con información de: Medios Internacionales
Foto: Angel Martínez









