El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) actualizó este lunes el balance del brotë de ébolä declarado el pasado 15 de mayo en el este del país, elevando la cifra de fallecidös a 930 y el total de contagiös confirmados a 2.344.
De acuerdo con el informe más reciente del Ministerio de Comunicación y Medios, con datos recabados hasta el 18 de julio, la tasa de mortalidäd del virüs se ubica en 39,7 %. A la fecha, 724 personas continúan hospitalizadas o en aislamiento, mientras que 466 pacientes han logrado superar la enfermedäd. El nivel de seguimiento a los contactos estrechos alcanza el 85,8 %.
La epidemïa se ha extendido por cinco provincias: Ituri considerada el epicentro, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Haut-Uele en el este, además de Tshopo en el centro-norte del país. A pesar de los esfuerzos de los equipos sanitarios en labores de vigilancia y atención, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) advirtió que el rastreo aún es insuficiente ante una «transmïsión comunitaria continuada» y la expansión geográfica de la enfermedäd.
Por su parte, en Uganda país vecino al que se propagó el bröte desde Ituri la situación muestra señales de avance: el pasado jueves fue dado de alta el último paciente ingresado. De los 20 contagiös confirmados en territorio ugandés (15 de ellos importados desde RDC) se registraron dos decesos. Con esto, Uganda inició la cuenta regresiva de 42 días continuos sin casos para poder declarar formalmente el fin de la emergencïa en su territorio.
Este brotë corresponde a la cepä de Bundibugyo, la cual presenta una letalidäd de entre el 30 % y el 50 % y no cuenta con vacunas o tratamientos aprobados hasta el momento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga el riesgö de propagación como «alto» en África subsahariana y «bajo» a nivel mundial.
Con información de Noticias Venevision.









