El Gobierno de la República Democrática del Congo situó este jueves en 1.521 la cifra de muertös y en 3.442 los contagiös confirmados en el bröte de éböla detectadö el pasado 15 de mayo en el oriente de la nación. Con estos datos, la decimoséptima epidemïa que süfre el país centroafricano se aproxima a convertirse en el segundo brotë con mayor número de casos registrados en la historia, muy cerca de superar el episodio que afëctó a la misma región entre 2018 y 2020. No obstante, ambas crisis permanecen lejos de los estragos causados por la gran epidemïa de África Occidental entre 2014 y 2016.
Según el balance actualizado del Ministerio de Comunicación, con datos cerrados al 28 de julio, la tasa de letalidad de la enfermedâd se ubica en un 44,2 %. Actualmente, cerca de 800 pacientes permanecen hospitalizados o bajo estricto aislamiento, mientras que más de 600 personas han superado la infeccïón. La emergencïa sanitaria se extiende ya por cinco provincias del país, teniendo su principal epicentro en Ituri y afectandö también a Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo.
Frente a las complicaciönes operativas en el terreno, marcadas por la insegurïdad, la falta de suministros y los retos en la capacidad hospitalaria, las autoridades sanitarias avanzan en un plan de respuesta coordinado junto a organismos internacionales. Aunque el virüs logró traspasar las fronteras hacia la vecina Uganda, las autoridades de ese país declararon oficialmente el fin del bröte en su territorio a finales de julio, tras completar el período de 42 días sin registrar nuevas transmisiönes locales.
La Organización Mundial de la Salud advierte que la presente epidemïa corresponde a la cepa Bundibugyo, una variante para la cual no existen vacunas o tratamientos específicos autorizados. La OMS mantiene en nivel alto el riesgö de propagación en la región subsahariana, aunque considera bajo el peligrö de expansión a escala global.
Con información de: Globovision









