La mayoría los tira, otros los pegan en el jabón nuevo, pero hay opciones mucho más inteligentes y lindas. ¿Sabías que esos pequeños pedacitos pueden ayudarte a ahorrar plata y, de paso, cuidar el planeta? Con un poco de imaginación, se pueden transformar en productos útiles y aromáticos para la casa.
Perfume para tu hogar: creá bolsitas aromáticas de ensueño. Una idea simple, efectiva y con mucho encanto. Solo necesitás rallar esos pedacitos de jabón, ponerlos en una bolsita de tela pequeña y cerrarla con una cinta. Puedes dejarla en el cajón de la ropa, bajo la almohada o incluso colgarla en el armario. Además de aportar un aroma suave y relajante, decoran y te ayudan a reutilizar materiales. Esta forma de reutilización es ideal si te gustan los detalles y el orden.
Esponja aromática casera: limpieza más exfoliación. Esta es idea de reúso especial: agarra una esponja de baño ya gastada, pero limpia (puede ser también un guante exfoliante), rellenala con restos de jabón rallado o pequeños trocitos enteros. Después, envolvela con una tela fina (puede ser tul o gasa) y asegúrala con un hilo o elástico. Cada vez que la uses, vas a tener una limpieza suave, aromática y con efecto exfoliante. Ideal para manos, pies o incluso para dejar en el baño como “jabón esponja” de emêrgência.
Jabón líquido casero: suave, útil y económico. Por último, si tienes varios pedacitos de jabón acumulados, esta es tu oportunidad de hacer tu propio jabón líquido. Solo hace falta agua, un poco de glicerina y si quieres, unas gotas de aceite esencial para darle aroma. Con eso preparás un jabón que sirve para las manos, la ducha o hasta para lavar ropa delicada. Esta versión de reciclaje es ideal para quienes buscan alternativas más suaves y libres de químicos innecesarios.
Con información de: Terra









