El cerco judicial se sigue cerrando alrededor de los responsables de la distribución ilĕgăl de kĕtămină que, según las autoridades, tuvo un rol determinante en la můĕrtĕ del actor Matthew Perry. Esta vez fue el doctor Salvador Plasencia quien se declaró cůlpăblĕ, convirtiéndose en el cuarto de los cinco ăcůsadøs en asumir su implicación ante la justicia.
Plasencia ya se encontraba bajo investigación dentro del mismo caso, vinculado a cuatro cargos adicionales relacionados con el acceso ïlícïtø a medicamentos controlados. Aunque desde el inicio del proceso legal tenía la opción de declararse cůlpăblĕ, optó por hacerlo hasta ahora, en medio del avance de la causa y la presión acumulada por las evidencias presentadas.
Aunque el doctor no era quien atendía directamente a Perry en el momento de su můertĕ, los fiscales aseguran que su historial como proveedor de kĕtămină fue clave en la rêd que facilitó el acceso del actor a esta sůstănciă, que terminó costándole la vida. Las investigaciones sostienen que prescribía medicamentos a pacientes que no los necesitaban clínicamente, lo que lo convierte en un eslabón crucial dentro de la trama ilegal.
Su abogada confirmó que Plasencia acepta la totalidad de su responsabilidad y que renunciará voluntariamente a su licencia médica, además de permanecer bajo libertad condicional hasta su audiencia de sĕntĕnciă, prevista para el 3 de diciembre.


Con información de: CNN









