Investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Daegu Gyeongbuk (DGIST), liderados por el profesor Su-Il In, han desarrollado una innovadora tecnología de baterías nucleares que promete transformar el panorama energético mundial. Estas celdas betavoltaicas aprovechan la emisión de partículas beta del carbono-14 (radiocarbono) para generar electricidad de forma segura, estable y prácticamente ilimitada.
A diferencia de las baterías de iones de litio, que tienen una vida útil limitada y un impacto ambiental considerable, estas nuevas baterías ofrecen una duración de miles de años sin necesidad de recarga. Su diseño, que utiliza un semiconductor de dióxido de titanio sensibilizado, permite una eficiente conversión de la radiación en electricidad, lo que ha sido descrito como una «avalancha de electrones».
El profesor Su-Il In destaca la seguridad y sostenibilidad del carbono-14: «Decidí usar carbono-14 porque es seguro, barato y fácilmente reciclable». Las partículas beta que emite pueden ser detenidas con una delgada lámina de aluminio, garantizando su inocuidad.
Aunque la tecnología aún se encuentra en desarrollo, con una eficiencia energética actual del 2,86%, su potencial es inmenso.
Se prevé su uso inicial en sensores ambientales remotos, eliminando la necesidad de mantenimiento frecuente. A futuro, el profesor In vislumbra la posibilidad de alimentar desde teléfonos móviles hasta vehículos eléctricos y hogares inteligentes, afirmando que «podríamos poner energía nuclear segura en dispositivos del tamaño de un dedo».
Este avance representa un paso monumental hacia una energía más limpia, segura y perpetua, augurando una revolución energética sin precedentes. Los científicos continúan trabajando en la optimización del diseño y los materiales para maximizar la generación de energía y hacer realidad el uso generalizado de estas baterías del futuro.
Fuente: Globovisión









