El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona puso fin a su residencia de conciertos en la Gran Sala Efraín Recinos del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, un ciclo que durante semanas reunió a miles de fanáticos en un reencuentro con su tierra natal. Tras 27 funciones y más de 55.000 espectadores, el artista se despidió de su público con un mensaje cargado de orgullo y nostalgia.

Durante la última presentación, Arjona subrayó su vínculo con Guatemala, afirmando que su identidad está profundamente ligada al país que lo vio nacer. “Yo me llamo Ricardo y soy de aquí”, declaró, dejando claro que esta residencia no solo fue un espectáculo musical, sino también una celebración de sus raíces y de la cultura guatemalteca.

La experiencia fue más que una serie de conciertos. Arjona buscó integrar elementos locales, desde el talento artístico hasta la gastronomía y la artesanía, mostrando a su público internacional la riqueza cultural de Guatemala y transformando cada función en un homenaje a su tierra.

El artista describió la residencia como un momento de introspección y conexión con su historia personal. Para él, regresar a su país y compartir su música con quienes lo vieron crecer fue un acto que lo renovó emocionalmente y lo preparó para los desafíos que vendrán en su carrera internacional.

Con el cierre de esta etapa, Arjona ya se proyecta hacia su gira internacional 2026, que comenzará en Estados Unidos y recorrerá varias ciudades de América Latina. La residencia en Guatemala queda como un recuerdo imborrable para el público y para el artista, consolidando su vínculo con la tierra que lo vio nacer y con la que siempre estará conectado.

Con información de: Prensa Libre

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