El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona volvió a demostrar que su conexión con el público va más allá del escenario. Durante su estadía en un hotel de Vancouver, el artista protagonizó un momento tan espontáneo como emotivo al sorprender a varias empleadas del lugar con una invitación muy especial que jamás imaginaron recibir en plena jornada laboral.
Mientras conversaba de manera relajada con tres trabajadoras latinoamericanas, dos salvadoreñas y una mexicana, Arjona les preguntó si estarían dispuestas a viajar hasta Seattle para asistir a su próximo concierto. Entre bromas sobre la distancia y el horario de trabajo, el intérprete fue soltando la sorpresa, generando un ambiente de nervios, risas y asombro genuino.
Al confirmar que las quería como invitadas especiales en su presentación, la emoción se apoderó del momento. Las empleadas no pudieron ocultar su alegría y agradecimiento, visiblemente conmovidas por el gesto. El cantante, lejos de dejar la propuesta en palabras, pidió a su equipo que tomara los datos necesarios para coordinar la entrega de las entradas y facilitar los detalles logísticos.
El gesto ocurrió en medio de su actual gira por Norteamérica, donde ha recibido constantes muestras de cariño por parte de sus seguidores. Incluso, en tono jocoso, comentó que con la cantidad de dulces y obsequios que le han regalado podría abrir una tienda, reflejando el vínculo cercano que mantiene con quienes lo siguen desde hace años.
Más allá de la anécdota, el episodio dejó en evidencia una faceta humana que suele conquistar tanto como sus letras. En un ambiente cotidiano y lejos de las luces del espectáculo, Arjona transformó una jornada de trabajo común en un recuerdo inolvidable, reafirmando que los grandes gestos no siempre necesitan escenario.
Con información de: Ronda









