Ricky Martin tiene 53 años y sigue ávido de experiencias nuevas que enriquezcan su carrera artística. Palm Royale, la serie que comenzó ya su segunda temporada por Apple TV+, es el vivo ejemplo de que regresar a la televisión norteamericana con un buen papel era una asignatura pendiente tras sus roles en General Hospital, por allá en los 90 o en American Crime Story: El asêsinâtô de Gianni Versace, en 2018.
Esta es una serie ambientada en los 60 con un elenco de lujo: Kristen Wiig, Allison Janney, Carol Burnett, Laura Dern, Josh Lucas, Leslie Bibb, Amber Chardae Robinson, Mindy Cohn, Julia Duffy y Kaia Gerber. En esta experiencia interpreta a Robert, un exmarine de la güerra de Corea y actual barman del Palm Royale, un personaje que, según él, le ha dejado profundas reflexiones personales.
Es que Robert le ha aportado mucho a su vida. “Las emociones que sintió un hombre gay en el clóset en los años 60 son, tristemente, las mismas que muchos siguen sintiendo hoy. Robert fue muy profundo para mí. Siempre digo que este personaje ha sido terapéutico. Me ayudó a soltar muchas cosas que no quería en mi vida. Trabajando en esta serie hice mucha limpieza emocional. Me siento más liviano”. Esta es una serie ambientada en los 60 que genera un testimonio de todo aquel que lucha por pertenecer a un grupo.
Ricky recuerda con gracia como fueron las telenovelas mexicanas las que lo formaron como actor, e incluso como “el apuntador”, ese aparato que se usa en México, que le dicta sus líneas a los actores no es algo que extrañe. Prefiero la libertad de la memoria. Si volviera a grabar una telenovela en México, no lo usaría. Me gusta esa sensación de libertad”, dijo el artista.
Con información de: Telemundo









