Este caso se ha vuelto vïral en redes sociales como un ejemplo de los rïesgos que enfrentan los conductores de plataformas digitales en el país. Un conductor de la aplicación Yummy Rides compartió su testimonio a través de un video en Instagram para denünciar una modalidad de ëstâfa y falta de respeto a su trabajo.
El servicio inició en la Plaza La Candelaria, en el centro de Caracas, la usuaria solicitó ser trasladada hasta Propatria (parroquia Sucre), bajo la promesa de que se trataba de una carrera de «ida y vuelta». Al llegar a Propatria, la mujer le pidió al trabajador que la esperara unos minutos para regresar al punto inicial. El conductor esperó 40 minutos en el lugar; sin embargo, la usuaria nunca regresó y se retiró del sitio sin pagar el monto del servicio realizado.
Este tipo de incïdentes ha generado debate sobre las medidas de protección para los «yummers». Los conductores deben reportar estos incïdentes a través de la sección de «Soporte» en la aplicación para que la cuenta del usuario sea bløqueada. Se recomienda incentivar el uso de métodos de pago prepagados o billetera digital de la app para evitar pérdidas por carreras no pagadas en efectivo. Incïdentes anteriores han demostrado que aceptar desvíos o ingresos a zonas desconocidas por instrucción directa del cliente, fuera de la ruta de la app, puede comprometer la seguridad física del trabajador.
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