La ciudad de Río de Janeiro volvió a consolidarse como el epicentro global de las celebraciones de Fin de Año tras congregar a más de 5,1 millones de personas en sus playas. Esta cifra histórica supera el récord previo de la ciudad, reafirmando su posición como anfitriona de la mayor fiesta de Nochevieja del mundo.
La alcaldía destacó que el éxito del evento no solo reside en la afluencia masiva, sino también en la escala de una producción artística y logística sin precedentes que elevó la relevancia cultural de esta festividad a nivel internacional. El punto neurálgico de la celebración fue la emblemática playa de Copacabana, donde se dieron cita 2,6 millones de asistentes.
La transición al nuevo año estuvo marcada por un despliegue visual que incluyó doce minutos de fuegøs artificiales y un innovador espectáculo de drones que iluminó el cielo carioca. Para dinamizar la jornada, se instalaron tres escenarios sobre la arena, permitiendo que la multitud disfrutara de una experiencia inmersiva que combinó tecnología de vanguardia con la tradición festiva del litoral brasileño.
La propuesta musical fue uno de los pilares del evento, ofreciendo una muestra diversa del talento nacional. Grandes leyendas de la Música Popular Brasileña, como Gilberto Gil y Ney Matogrosso, compartieron cartel con figuras clave del samba, entre ellas Belo, Alcione y Diogo Nogueira. La oferta artística se completó con la energía del reconocido DJ Alok, quien aportó el toque de música electrónica a una noche que unió distintos géneros y generaciones en una celebración que ya es parte de la historia de Brasil.
Con información de: EFE
Foto: EFE









