Un equipo de investigadores ha logrado un avance significativo en robótica al desarrollar un robot humanoide capaz de mover los labios con un realismo nunca antes visto, acercándose a una forma más natural de comunicación que imita cómo los seres humanos articulan palabras y sonidos. Para conseguirlo, los científicos combinaron ingeniería avanzada con técnicas de aprendizaje automático que permiten al robot aprender observando en lugar de depender únicamente de programación manual.
El proyecto se basó en una estructura facial diseñada con múltiples motores miniaturizados y piel sintética flexible, que brinda al robot gran capacidad para realizar movimientos detallados del rostro. A diferencia de los métodos tradicionales, donde cada gesto debe ser codificado paso a paso, este humanoide aprendió observando y analizando videos de personas hablando y cantando durante horas, permitiéndole asociar sonidos con movimientos naturales de los labios.
El proceso de entrenamiento incluyó una primera fase de “autoexploración”, en la que el robot movía sus propios músculos faciales frente a un espejo para entender cómo sus motores generan diferentes formas. Posteriormente, el sistema de inteligencia artificial vincula las distintas formas de los labios con los patrones de sonido del habla, lo que le permite sincronizar los movimientos labiales con palabras y melodías sin intervención humana directa.
Como resultado, el robot puede reproducir movimientos de boca que corresponden a diversos fonemas, incluso en múltiples idiomas, y puede sincronizar expresiones durante el canto, representando un paso adelante para la robótica social y de asistencia. Este tipo de desarrollo podría tener aplicaciones futuras en áreas como atención al público, educación, cuidados de larga duración y comunicación asistida, donde la expresividad facial es clave para la interacción natural entre humanos y máquinas.
Con información de: La Razón









