La inducción del parto es una práctica habitual en Obstetricia cuando continuar el embarazo supone un rïesgo para la madre o el bebé, pero no todos los métodos son iguales, ni se aplican en las mismas circunstancias. Desde fármacos como el ‘misoprostol’ o la ‘oxitocina’, hasta técnicas mecánicas como los balones cervicales; la elección depende del estado del cuello del útero, los antecedentes de la mujer, y la situación fëtal.
«En ocasiones, éstas ya existían previamente a la gestación, como por ejemplo mujeres con enfêrmêdades reumatológicas, la edad materna avanzada, la obesïdad, etc; y en otras ocasiones, van surgiendo a lo largo del embarazo, como el retraso en el crecimiento fëtal, los distintos estados hipertensïvos en el embarazo, y los asociados a los embarazos gemelares, entre otros», señala.
El cuello del útero es muy importante a la hora de seleccionar el método, tal y como prosigue este experto, y en este punto influye mucho si la paciente ya ha parido anteriormente, si se trata de su primer parto, o de si antes tuvo una cesárea. «Estos datos son importantes porque una mujer que ya ha parido vaginalmente antes seguramente tendrá el cuello del útero más favorable (un poco dilatado) que una que nunca ha parido y, por ello, provøcar el parto será más sencillo y normalmente más rápido», remarca.
Los métodos evaluados incluyeron estrategias basadas en medicamentos (‘misoprostol’, ‘dinoprostona’, ‘oxitocina’, ‘donantes de óxido nítrico’), estrategias mecánicas (sondas con globo, dilatadores osmóticos), y estrategias combinadas (globo con oxitocina o misoprostol; oxitocina con amniotomía). En concreto, el misoprostol vagïnal a dosïs bajas fue el comparador más habitual, lo que permitió tomarlo como referencia para evaluar el resto de las estrategias. Los resultados no muestran evidencias claras de que otros métodos superen al misoprostol vaginal a dosïs bajas para lograr un parto vaginal en menos de 24 horas, reducir las cesáreas por compromiso del bienestar fëtal, o prevenir la müêrte perinatal.
Algunas alternativas (como los donantes de óxido nítrico, los dilatadores cervicales osmóticos, las sondas con globo, o el misoprostol oral a dosïs bajas) se asociaron con un mēnor rïesgo de contracciones uterïnas excesivas. En este sentido, el autor principal de la revisión, Siwanon Rattanakanokchai, subraya que los métodos mecánicos «pueden no ser más eficaces que otros, pero destacan por su perfil de seguridad, especialmente para el bienestar fëtal, y para la prevencïón de la røtura uterïna».
Con información de: El Portal de la Salud









