Dormirse junto a la pareja no es un indicio de aburrimiento, sino un efecto natural y beneficioso del cuerpo, según la ciencia nutricional y psicológica. El especialista Rubio Fuerte explica que estar cerca de alguien con un fuerte vínculo emocional induce al sueño de forma más rápida. Esto se debe a que el organismo libera hormønas clave como la serotonina y la oxitocina, conocidas por generar sensaciones de calma, confianza y bienestar.

Esta mezcla hormonal produce una profunda relajación que permite que la mente se desconecte eficazmente del estrés y las preocupaciones diarias. Más allá de la química hormønal, la presencia de una pareja estable es interpretada por el cerebro como una señal de seguridad y confianza. Esta percepción activa el sistema nervioso parasimpático, el cual es responsable de las funciones de «descanso y digestión».

Como resultado, se produce una disminución de la frecuencia cärdíaca y una desaceleración de la respiración. Este proceso es el opuesto directo al que genera la ansiêdad, lo que se traduce en un entorno físico y mental que es inherentemente propicio para el descanso y la tranquilidad.

Con el tiempo, el hábito de dormir juntos refuerza este mecanismo, enseñando al cuerpo a identificar ese momento como el inicio automático del descanso. De hecho, se ha observado que las personas con vínculos estables que duermen juntas experimentan una mejora en el sueño REM (la fase más reparadora), con menos interrupciones. Aunque la experiencia puede variar individualmente, los especialistas señalan que esto es una señal positiva que indica confianza mutua y un entorno afectivo.

Con información de: Últimas Noticias Col
Foto: Freepick

¿Qué opinas de esto?