En terapia suelen surgir dos dinámicas: transferencia y contratransferencia. La transferencia ocurre cuando los pacientes proyectan en el terapeuta sentimientos que tienen hacia otras personas. Si, por ejemplo, tienes una relación complicada con un familiar controlador, puedes transferir esos sentimientos hacia tu terapeuta cada vez que ella sugiera algo.

Estos sentimientos pueden variar desde la ïra hasta la adoración, y también puede haber transferencia romántica o eróticâ cuando el terapeuta recuerda a una expareja o cubre una necesidad temprana: aceptación incondicional, un entorno seguro, intimidad emocional, sentirse visto o protegido. Los sueños muchas veces son formas del inconsciente de procesar emociones complejas, y la transferencia puede ser útil si el terapeuta ayuda al paciente a identificarla para profundizar en sentimientos subyacentes.

En su formación, los terapeutas aprenden a reconocer sus propias emociones hacia los pacientes eso se llama contratransferencia.

Con información de: BBC News Mundo

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