Cada vez somos más conscientes de lo importante que es la salud mental para el bienestar en general, pero no siempre sabemos qué factores pueden afectarnos en este sentido. Algunos son evidentes, como la salud física, el estilo o las experiencias en la vida, pero hay otras que son menos conocidas y que también son importantes, como el entorno en el que vivimos, lo que hace referencia no solo a la gente, también al espacio.
Siempre se suele destacar cómo el contacto con la naturaleza nos ayuda a conectar con nuestros mismos, proporciona energía y ayuda a recargarnos, dándonos tranquilidad y calmando parte de nuestro estrés habitual. Esto, que puede parecer algo irrelevante, ha sido puesto de manifiesto a lo largo del tiempo en varios estudios, tanto es así que «si tu casa no cumple la regla del 3-30-300, tienes riesgo de sufrir malestar psíquico», según afirma el psiquiatra José Luis Marín.
Esta regla a la que hace referencia el psiquiatra Marín hace más notable la importancia de vivir rodeado de espacios verdes, porque cada uno de estos números hace referencia a un factor que conviene cumplir: «Que veas 3 árboles desde el balcón de tu casa, el 30% de tu barrio tiene que tener zonas verdes y tienes que estar a menos de 300 metros de un espacio verde». No cumplir estas condiciones que expuso, «multiplica hasta por siete el rïesgo de presentar sufrimiento psíquico».
En él se hacía hincapié en los beneficios que tiene para el estado de ánimo, la mentalidad y la salud mental, pasar tiempo en la naturaleza; también las zonas verdes de zonas urbanas. Estos espacios favorecen la actividad física y ofrecen una mayor cantidad de oportunidades de interacción social. Varios estudios recogen los beneficios de los espacios verdes para la salud, asegurando que las personas que viven cerca de zonas más verdes se sienten mejor y sufrên menos angustia mental o que incluso necesitan menos medicamentos psicotrópicos.
Con información de: El Tiempo









