Miles de venezolanos provenientes de distintos rincones del país convergen en Elorza, municipio Rómulo Gallegos del estado Apure, para rendir homenaje a San José en una celebración que supera las siete décadas y que se ha consolidado como uno de los encuentros culturales más representativos de la identidad nacional. Cada año, esta localidad se transforma en epicentro del folclore llanero, reuniendo devoción religiosa y manifestaciones tradicionales que atraen a visitantes de todo el territorio.
Reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación desde 2014 y considerada la capital folclórica de Venezuela, esta festividad mantiene viva la esencia del llano a través de la música, el joropo y las costumbres que han sido inmortalizadas por figuras como Eneas Perdomo. Más allá de una simple celebración, Elorza se convierte en un símbolo de identidad donde la cultura popular se expresa en su máxima dimensión.
La historia de estas fiestas también guarda un vínculo con Hugo Chávez, quien antes de asumir la presidencia participó en su organización durante los años 80, impulsando la preservación de estas tradiciones. Con el paso del tiempo, ese impulso contribuyó a proyectar la festividad a nivel nacional, consolidándola como referencia cultural del país.
Durante los días de celebración, Elorza se convierte en un escenario de actividades que reflejan la vida llanera: toros coleados, cabalgatas, piques fangueros y los tradicionales amaneceres llaneros forman parte de una programación que combina destreza, música y convivencia. A esto se suman eventos culturales previos como festivales criollos y noches musicales que marcan el ritmo de la semana festiva.
Para la edición de 2026, las autoridades locales han establecido normas claras con el objetivo de proteger la esencia del evento. Se prioriza el joropo y la música tradicional, quedando excluidos géneros ajenos a la cultura llanera, así como el uso de espumas, polvos de colores y equipos de sonido de alta potencia. Estas medidas buscan garantizar un ambiente familiar y auténtico, donde la tradición sea la verdadera protagonista de una celebración que sigue siendo, para muchos, el alma viva de Venezuela.
Con información de: La Prensa de Monagas









