Jannik Sinner volvió a la acción en el Masters 1000 de Roma y no lo hizo en silencio. El tenista italiano, recientemente ausente por molëstiâs físicas, dęrrøtó con autoridad a Francisco Cerúndolo y dejó claro que no piensa ceder terreno ni ante Carlos Alcaraz ni ante Novak Djokovic. Con un juego sólido y decidido, Sinner encēndió al público local y mandó un mensaje directo a sus grandes rivâlës: está de vuelta y va en serio.
Pese a lïdiâr con ampøllâs en el pie derecho que requirieron atención médica, el número dos del mundo mostró determinación y temple. Su regreso triunfal lo posiciona nuevamente como un firme candidato en la carrera por Roland Garros, donde el duëlö entre los tres grandes del momento promete emociones fuërtęs.
En Roma, Sinner no solo ganó un partido, recuperó protagonismo y encēndió la lüchå por el trono del tenis mundial.
Con información de: Mundo Deportivo









