El Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria anunció un nuevo ciclo en las relaciones políticas y militares con Rusia, tras las recientes reuniones entre altos funcionarios de ambos países. Este anuncio, que marca un momento crucial en la diplomacia bilateral, subraya el compromiso de Siria de consolidar una alianza estratégica con Moscú para hacer frente a los desafíos regionales e internacionales.
La visita del canciller sirio, Asaad Al-Shaibani, a Rusia fue calificada como «fructífera» y demostró una clara voluntad de fortalecer lazos y abrir una nueva etapa de cooperación. Las conversaciones de alto nivel, que incluyeron un encuentro entre el canciller Al-Shaibani y el presidente ruso, Vladimir Putin, se desarrollaron en un clima de «entendimiento mutuo, respeto recíproco y voluntad compartida».
Ambas partes se comprometieron a expandir su cooperación en áreas clave, incluyendo la defensa y la seguridad, con el objetivo de garantizar la estabilidad y la soberanía de Siria. Este nuevo capítulo en la alianza ruso-siria se produce en un contexto de persistentes tensiones regionales y presiones externas, lo que hace que la coordinación entre Damasco y Moscú sea aún más relevante.
Además de la cooperación militar y política, Siria busca el apoyo de Rusia en su proceso de reconstrucción post-conflicto y para enfrentar las sanciones internacionales que han afectado su economía. El gobierno sirio ha reiterado su rechazo categórico a las injerencias extranjeras, especialmente las provenientes de Israel, que, según Damasco, «empujan al país hacia la inestabilidad».
Con información de: EFE









