Cuando oímos hablar de encurtidos, lo primero que se nos viene a la mente es un tarro de pepinillos. ¿Qué dirías si te dijésemos que hay una gran variedad de frutas, verduras e incluso proteínas que no solo puedes preservar, sino también enriquecer? Si quieres llevar tu nivel de cocina a una nueva dimensión lee con antención.

Los pepinillos de encurtido rápido suelen venir en una salmuera sencilla y no tienen un sabor tan profundo como el de los fermentados. Para disfrutarlos se necesitan desde 15 minutos hasta un par de semanas.

Encurtir alimentos de forma rápida permite preservarlos en lugar de dejar que se estropeen. No requiere mucho esfuerzo y se puede hacer con tarros de cristal (eso sí, deben estar 100% esterilizados).

Una salmuera sencilla lleva agua y vinagre a partes iguales con sal y a veces también con azúcar disuelta. Puedes ajustar las proporciones según tus preferencias y también puedes usar cualquier tipo de vinagre (el blanco, el de sidra de manzana, el de vino blanco y el de arroz funcionan muy bien). ¡incluso puedes combinarlos! Solo te desaconsejamos utilizar vinagres añejos y concentrados como el balsámico o el de malta.

La gracia de los encurtidos reside en las hierbas y las especias. Puedes utilizar eneldo, tomillo, orégano, romero, ajo y jengibre en rodajas, semillas de mostaza, cilantro, pimienta o incluso especias molidas como la cúrcuma y el pimentón. ¡Tú eliges!

El proceso suele ser siempre el mismo: hierve vinagre, agua, sal y azúcar (si así lo deseas) y remueve la mezcla para disolver estos dos últimos ingredientes. Después, echa la salmuera sobre el alimento que deseas encurtir, llenando el frasco hasta aproximadamente un centímetro por debajo del borde. Golpea el frasco con delicadeza contra la encimera para eliminar las burbujas de aire y ciérralo bien. Después, deja que se enfríe a temperatura ambiente antes de guardarlo en el frigorífico. Por lo general, los alimentos encurtidos deben consumirse en el plazo de uno o dos meses.

Probablemente te ha ocurrido eso de comprar un aguacate, esperar eternamente a que termine de madurar y de repente tener que tirarlo a basura porque se ha puesto malo en un abrir y cerrar de ojos. Para evitar que te vuelva a pasar, pélalo y córtalo en rodajas cuando aún esté duro y encúrtelo con un toque picante. De esa forma pasará a estar tierno y tendrás el acompañamiento perfecto para tacos y sándwiches.

La próxima vez que compres sandía, corta prácticamente toda la corteza exterior y conserva la parte blanca para encurtirla en un tarro con las especias que más te gusten. Así podrás disfrutar de un tentempié crujiente, dulce y salado y desperdiciarás menos comida.

Con información de MSN

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