La nave espacial Starship de SpaceX, impulsada por el cohete Super Heavy, completó con éxito su undécimo vuelo de prueba general. El vehículo despegó desde la plataforma de lanzamiento de la compañía en Starbase, en el sur de Texas. El éxito de la misión se coronó con un aterrizaje exitoso en la zona prevista del océano Índico, marcando un hito en el programa de desarrollo.
El cohete Super Heavy logró un descenso controlado sobre el golfo de México tras impulsar la Starship al espacio, aunque explotó al poner a prueba una configuración de motores de aterrizaje. En el espacio, la Starship demostró capacidades cruciales: desplegó ocho simuladores de satélites Starlink y ejecutó con éxito un tercer encendido en órbita de su motor Raptor.
Este vuelo marcó el último lanzamiento del modelo actual, la Versión 2 del gigantesco vehículo espacial, que previamente había experimentado fallos obligando a la interrupción de tres misiones. SpaceX logró superar los contratiempos reportados tras el éxito de su vuelo de prueba en agosto. La compañía se está enfocando en el desarrollo de la Versión 3 del sistema Starship, la cual integrará mejoras significativas para optimizar el rendimiento de la carga útil.
El próximo lanzamiento, con la Starship Versión 3, se espera que sea la primera en alcanzar la órbita después de uno o varios vuelos suborbitales, según Space News. Esta nueva versión está diseñada para el despliegue de satélites Starlink de nueva generación. El portavoz de SpaceX, Don Hut, confirmó que están construyendo activamente múltiples vehículos V3 de Starship y Super Heavy, lo que representa una «renovación completa» con mejoras en motores Raptor.
Con información de: AFP









