La firma danesa 21st Europe ha presentado una propuesta revolucionaria: una red ferroviaria continental bautizada como Starline, cuya meta es enlazar 39 ciudades europeas mediante trenes capaces de alcanzar los 400 km/h. Este proyecto contempla más de 22.000 kilómetros de vías que recorrerán desde Lisboa hasta Varsovia, y de Oslo hasta Roma, con trazados pensados para evitar curvas pronunciadas y pendientes elevadas, lo que permitirá mantener la velocidad, seguridad y confort de los pasajeros.
El diseño apuesta por estaciones ubicadas en el corazón de las ciudades, integradas con otros medios de transporte urbano como metros, autobuses, tranvías y redes de bicicletas. No serán meramente puntos de tránsito, sino espacios multifunción que combinan áreas de trabajo, zonas familiares, servicios culturales y puntos de conexión, buscando que la experiencia de viajar sea tan eficiente como hacer vida local.
Además de acortar tiempos de viaje, Starline se propone como una alternativa mucho más sostenible frente al transporte convencional. Se contempla electrificación total de los trayectos, e incorporar energías renovables tanto para la operación como para los servicios de las estaciones. Se estima que, en su primera década, esta red podría evitar la emisión de millones de toneladas de CO₂, reduciendo notablemente la dependencia de vuelos cortos y del uso del automóvil.
Aunque la visión de un “metro europeo” parece ambiciosa, sus impulsores reconocen que su implementación demandará décadas, no solo en infraestructura, sino en acuerdos transnacionales, financiamiento, coordinación regulatoria y planificación logística. También prevén que la red no solo sirva al transporte de personas, sino que incluya corredores de carga para optimizar el flujo de mercancías dentro del mercado único europeo.
Con información de: La Vanguardia









