Suiza se encamina a mejorar la protección del uso del dinero en efectivo en su Constitución, un movimiento que contrasta con la creciente digitalización de los pagos a nivel mundial. Esta iniciativa surge de un debate sobre el papel de las monedas y billetes en la sociedad, impulsado significativamente por un movimiento popular que aboga por la inclusión de garantías constitucionales para el efectivo, según detallaron en su nota de prensa.
La decisión de salvaguardar el dinero físico, se fundamenta en su reconocida importancia para la economía y la estabilidad social. El efectivo es valorado en Suiza no solo como un medio de pago, sino como un símbolo de libertad e independencia cultural. Además, su relevancia se magnifica en escenarios de crisis, como ciberataquës o fallos generalizados de los sistemas electrónicos, donde el acceso a métodos de pago tradicionales se vuelve crucial.
Un estudio reciente indica que casi el 90% de la población suiza se opone a la abolición del efectivo, demostrando un fuerte respaldo popular. Aunque el Consejo Federal, inicialmente manifestó reservas sobre la redacción específica de la iniciativa popular, ya reconoció la necesidad de reforzar la posición del efectivo.
En respuesta a esta demanda ciudadana, el gobierno suizo expresó su disposición a elevar la protección del dinero físico del ámbito legal al constitucional. Los Ministerios de Finanzas y Justicia están trabajando en la elaboración de una propuesta de ley que, una vez finalizada, será sometida a votación popular en un referéndum.
Con información de: Marca









