A veces uno piensa que ya lo ha probado todo hasta que aparece un plato que te recuerda que en la cocina siempre queda espacio para sorprenderse. Es lo bueno de las recetas sencillas, esas que se preparan en un momento y aun así tienen su punto especial. Entre capas de masa, atún y un relleno jugoso se esconde una tarta salada que entra en la categoría de “solución rápida y rica”, perfecta para cualquier día: la tarta de atún.
Ingredientes:
- 2 láminas de masa de hojaldre.
- 3 latas de atún en aceite (120 g aprox, escurrido).
- 4 huevos.
- 200 ml de nata líquida para cocinar.
- 150 g de tomate frito.
- 100 g de queso que funda bien.
- 1 cebolla pequeña.
- Sal.
- Pimienta negra.
- Aceite de oliva.
Preparación del relleno:
Comenzamos pelando y picando la cebolla finamente. La pochamos en una sartén con un fondo de aceite de oliva y un pellizco de sal hasta que esté tierna y traslúcida. Mientras esto ocurre escurrimos bien el atún, colocándolo sobre un colador de malla fina para no desperdiciar nada. El aceite de la conserva lo podemos guardar y usar para aliñar una ensalada o añadir a otros guisos, aportando un plus de sabor muy rico. Aprovechamos también para batir los huevos con sal y pimienta negra en un bol amplio. Agregamos el tomate frito y removemos hasta integrar bien antes de incorporar la nata líquida. Después rallamos el queso y lo añadimos junto con el atún escurrido y la cebolla atemperada. Ya tenemos el relleno listo, ahora vamos con el montaje de la tarta.

Montaje y horneado:
Colocamos una de las láminas de masa en la base de un molde de 23-24 cm de diámetro, ajustándose bien a la base y los bordes. Pinchamos la base con un tenedor para evitar que se hinche durante el horneado. Vertemos dentro toda la mezcla del bol y la repartimos para que el grosor sea uniforme. Pinceladas los bordes con un poco de huevo batido, con clara o con agua. Esto ayudará a que la masa superior quede bien adherida y la tarta no se abra con la cocción.
Cubrimos la tarta con la segunda lámina de masa, a la que previamente hemos hecho un corte central en forma de cruz (que hará de chimenea para que salga el vapor que se generará en el horno y la masa no se deforme). Si queremos darle un toque más dorado podemos pincelar la superficie con un poco de huevo batido, clara o leche. Introducimos el molde en el horno, precalentado a 180ºC con calor arriba y abajo, y cocemos unos 35 minutos o hasta que veamos la tarta bien dorada por fuera. Sacamos con cuidado, la dejamos reposar diez minutos para que asiente y se pueda cortar sin que el relleno se escape. El resultado es una tarta firme, jugosa y lista para llevar a la mesa.
Con información de: ABC









