Después de disfrutar de una cita muy especial con su pareja, el jugador de fútbol americano Travis Kelce, Taylor Swift volvió a demostrar por qué es una de las artistas más queridas del panorama internacional. La cantante visitó por sorpresa el Hospital Infantil Joe DiMaggio en Hollywood, Florida, y convirtió un viernes cualquiera en un recuerdo imborrable para decenas de niños, sus familias y el personal médico. Acompañada de su característica calidez, Taylor llegó con una gran sonrisa al hospital, vestida con un favorecedor vestido midi verde salvia de Loewe y sandalias marrones de Louis Vuitton, lista para compartir tiempo con quienes más lo necesitan.
A su paso por el vestíbulo, fue recibida entre aplausos y gestos de cariño por parte del equipo sanitario, a quienes saludó con amabilidad mientras se tomaba fotos y repartía sonrisas. Uno de los momentos más entrañables lo compartió el doctor Jill Whitehouse, jefa de cirugía del centro, quien posó con la artista y no dudó en expresar su admiración: «¡La jefa de cirugía conoce a la jefa del mundo!», escribió en redes, añadiendo con emoción: “Indudablemente, una de las personas más amables que he tenido el privilegio de conocer. Gracias, Taylor Swift, por hacer realidad los sueños de nuestros pacientes, familias y personal hoy”.
La aparición sorpresa se produjo tan solo unas horas después de que la artista fuera vista junto a Travis Kelce en el Amerant Bank Arena, asistiendo juntos al cuarto partido de la final de la Stanley Cup entre los Florida Panthers y los Edmonton Oilers. Swift lucía en esa ocasión un look deportivo con chaqueta beige, shorts a juego y botas de tacón color marfil, completado con su habitual barra de labios roja.
Con información de Globovisión









