Con la llegada del verano y con el aumento del tiempo que pasamos en piscinas, muchos comienzan a notar escozor, lagrimeo, o enrojecimiento ocular tras el baño. Aunque solemos culpar al cloro, lo cierto es que hay otros factores que provocan el temido «ojo rojo de piscina».
La doctora Ana Isabel Palacios, oftalmóloga, explica por qué ocurre, cuándo debemos preocuparnos de verdad, y qué medidas sencillas pueden ayudarnos a prevenir infeccïones oculares potencialmente gräves. «Suele ser una simple conjuntivitis irritativa aguda, que se manifiesta como enrojecimiento ocular, escozor, y lagrimeo. Debido a los productos de desinfección usados en las piscinas, más la pérdida de nuestra propia lágrima, por efecto lavado, que nos protege de irritaciones y de infecciones», describe esta especialista.
Además, sostiene que este enrojecimiento en el ojo se produce, principalmente, por el efecto del cloro que se emplea para desinfectar las piscinas, que al tomar contacto con materia orgánica, se forman cloraminas (sustancias químicas que surgen de la reacción entre el cloro y el amoniaco procedente del sudor o de la orina de los nadadores) y otros derivados oxidantes, que inducen daño en la barrera epitelial de la conjuntiva y de la córnea.
«Con un lavado tras salir de la piscina, y la aplicación de alguna lágrima artificial varias veces, se recupere en 1-2 días. Además, hay que evitar frotarse, pues uno mismo puede causarse más lesiones», advierte. Eso sí, la doctora Ana Isabel Palacios subraya que debemos preocuparnos si se diera el caso de que surge un dolor intenso, así como secreciones mucopurulentas (legañas), o bien una pérdida de visión, y por los que habría que consultar con un especialista.
Igualmente, habla de no frotarse los ojos y de hidratarse con lágrimas artificiales. «Lavarse la cara y las pestañas con agua corriente, e incluso la superficie ocular con suero fisiológico tras la exposición es otra de las medidas que pueden ser útiles en este sentido», considera la experta.
Con información de: El Portal de la Salud









