La anticipada unión entre nuestra galaxia, la Vía Láctea, y su vecina más cercana, Andrómeda, comenzó de forma oficial, según las nuevas observaciones, incluyendo datos del telescopio espacial Hubble y descubrimientos de astrónomos aficionados, que sugieren que los halos de ambas galaxias ya están interactuando.
Este «primer contacto» marca el inicio de un monumental evento cósmico que redefinirá la estructura de nuestra galaxia, un suceso que se manifiesta a través de la superposición de los vastos halos estelares de ambas, un proceso que parece haber comenzado antes de lo estimado.
El reciente descubrimiento de un gigantesco anillo que se extiende alrededor de Andrómeda, es interpretado por algunos científicos como una señal temprana de esta interacción gravitacional en curso. Este intercambio de estrellas y material interestelar confirma que la «gran fusión» avanza en una escala aún sutil.
El proceso de fusión continuará y se espera que en aproximadamente 3.750 a 4.500 millones de años, las galaxias colisïonen frontalmente, con sus núcleos eventualmente fusionándose para formar una nueva y masiva galaxia elíptica, a menudo denominada «Milkomeda» o «Milkdromeda». Este evento culminará en la unión de los agujeros negros supermasivos centrales de ambas galaxias en uno solo.
Esta colisión galáctica ofrece una oportunidad única para estudiar la evolución de las galaxias a gran escala. Aunque el evento es de proporciones cósmicas, se prevé que el impacto en nuestro Sistema Solar sea mínimo debido a las inmensas distancias entre las estrellas, lo que hace improbable cualquier colisïón estelar directa.
Con información de: Gizmodo









