El telescopio espacial de la NASA, James Webb (JWST), capturó la atención de la comunidad científica con una posible revelación: la primera evidencia de la existencia de estrellas oscuras en el universo.
Este hallazgo, aún en fase de confirmación, representa un hito potencial en la comprensión de la materia oscura y la formación de las primeras estructuras cósmicas. Si se verifica, sería una observación sin precedentes que redefiniría parte de la cosmología temprana.
Las estrellas oscuras son un tipo hipotético de estrellas que, a diferencia de las convencionales que obtienen su energía de la fusión nüclear, son impulsadas por la desaparición de la materia oscura en sus núcleos. Se teoriza que estas enigmáticas entidades serían extremadamente grandes, frías y sorprendentemente luminosas en longitudes de onda infrarrojas, una característica que las haría detectables para instrumentos de alta sensibilidad como el JWST.
Las observaciones se centran en tres objetos increíblemente brillantes, inicialmente identificados como galaxias, que ahora exhiben características consistentes con las predicciones de las estrellas oscuras. Estos objetos se encuentran en el universo extremadamente joven, con desplazamientos al rojo entre 11 y 14, indicando su antigüedad.
Con información de: EFE









