En Rusia, el Ministerio de Salud implementó, si una mujer declara en un cuestionario oficial que no desea tener hijos, puede ser remitida a evaluación con un psicólogo clínico.

La medida no se aplica a los hombres, quienes enfrentan un proceso más breve, lo que ha generado críticas por posible desigualdad. Según las autoridades, el objetivo es comprender las razones detrás de la decisión y fomentar una actitud positiva hacia la maternidad.

Este cambio ocurre en un contexto donde la natalidad en el país ha alcanzado niveles históricamente bajos, lo que ha llevado al gobierno a impulsar políticas más activas para revertir la tendencia. Pero más allá de la intención, surge una pregunta inevitable: ¿dónde termina la recomendación… y dónde empieza la presïón?.

Con información de: Ministerio de Salud de Rusia

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