Elon Musk y Tesla continúan sorprendiendo al mundo con su proyecto de robótica humanoide, Optimus, un robot que combina inteligencia artificial avanzada y movilidad ágil para convertirse en un protagonista del futuro tecnológico. La compañía anunció que planea producir 5.000 unidades para uso interno durante 2025, con la ambición de alcanzar 50.000 en 2026 y comenzar la comercialización masiva posteriormente.
Recientemente, Optimus impresionó al público en Los Ángeles durante el estreno de Tron: Ares, realizando movimientos de kung fu de manera autónoma, sin intervención humana. Esta demostración evidenció no solo su coordinación física, sino también la sofisticación de su programación y control mediante IA, acercando a Tesla un paso más a la autonomía robótica real.
A pesar del entusiasmo que genera, la implementación de Optimus no está exenta de desafíos. Un incïdënte reciente, denunciado por un mecánico de Tesla, reveló que un robot presentó fallas durante tareas de mantenimiento, provocando lesiønes. Este hecho subraya la necesidad de protocolos de seguridad rigurosos antes de expandir su uso a gran escala.
Tesla visualiza a Optimus no solo como un robot industrial, sino como un producto que podría superar en valor a los vehículos eléctricos en el largo plazo. La empresa apuesta a su integración en sectores como la manufactura, logística e incluso entornos domésticos, con el objetivo de transformar la relación entre humanos y máquinas.
Mientras tanto, el mundo observa con expectación cómo estos humanoides empiezan a dar pasos firmes hacia una nueva era tecnológica. La combinación de diseño, inteligencia artificial y capacidad física de Optimus representa un cambio de paradigma que podría redefinir la manera en que trabajamos, producimos y vivimos.
Con información de: Xataka









