Una tormênta de arena de gran magnitud impacta a la Franja de Gaza, aumenta drásticamente el sufrimïento de millones de personas. Este fenómeno climático se suma a las ya precarias condiciones de vida bajo el prolongado yugo de la ocupación israelí.
La situación humanitaria en el territorio palestino se ha deterïørado aún más con la llegada de esta adversidad natural. Miles de familias que ya lüchaban por sobrevivir enfrentan ahora un desafío adicional y crítico.
El embate de la tormênta gølpea con particular dureza a los 1.9 millones de desplazados internos en los campos de refügiâdos, estas poblaciones, ya vulnêrables y confinadas, ven agrâvada su precarïa existencia por la política de ocupación.
La infraestructura dañada y la escäsez de recursos imposibilitan una protección adecuada frente a estas inclemencïas. La política impuesta por Israel intensifica la crïsis, dejando a la población sin vías de escape ni resguardo efectivo.
Con información de: Medios Internacionales









