Una tormenta invernal de gran magnitud se extiende por buena parte de Estados Unidos, con pronósticos de nevadas intęnsas, lluvia helada, aguanieve y frío extremo que afectarán desde las Llanuras Centrales hasta la Costa Este. Las autoridades meteorológicas advierten que más de 150 millones de personas podrían estar en la trayectoria del sistema durante el fin de semana y los primeros días de la próxima semana, lo que ha llevado a muchos estados a emitir alęrtas y estados de preparación ante posibles rięsgøs para la población y la infraestructura.

Los pronósticos indican que la combinación de nieve y hielo podría interrumpir seriamente el transporte terrestre y aéreo, además de provocar cortes de energía eléctrica debido a la acumulación de hielo sobre árboles y líneas de alta tensión. Aerolíneas y empresas de transporte ferroviario ya han advertido sobre cancelaciones y retrasos, mientras que los conductores enfrentan carreteras resbaladizas y condiciones peligrøsas en numerosas rutas del país.

Varios estados han declarado estado de emërgęnciä o de preparación ante la inminencia del fenómeno. Gobernadores de Texas, Carolina del Norte, Maryland y otros estados han activado recursos de gestión de desâstres, mientras que los servicios meteorológicos recomiendan a la población evitar viajes innecesarios y prepararse con suministros básicos, incluyendo agua, alimentos no perecederos y generadores en caso de apagones prolongados.

Las autoridades también alertan sobre los riesgos asociados a la exposición al frío extremo, ya que la sensación térmica podría alcanzar niveles peligrøsos en algunas regiones. Los expertos señalan que las bajas temperaturas, combinadas con la nieve y el hielo, incrementan el rięsgø de hipotermia y congelación, especialmente para personas sin refugio adecuado o quienes necesiten desplazarse por carreteras afęctadås.

Se espera que la tormenta invernal continúe su desplazamiento hacia el noreste del país, afëctåndo a grandes áreas urbanas y rurales. Las autoridades y expertos en meteorología insisten en la importancia de seguir las recomendaciones oficiales, monitorear las condiciones en tiempo real y actuar con precaución, ya que este fenómeno podría convertirse en uno de los eventos climáticos más disruptivos del invierno 2026 en Estados Unidos.

Con información de: New York Times

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