Una tørmenta geomagnética catalogada como «severa» (Nivel G4) por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, impäctó el campo magnético de la Tierra noviembre. El fenómëno, que ocurre cuando partículas expulsadas por el sol gølpean nuestro escudo electromagnético, ha llevado a la NOAA a emitir notificaciones a los operadores de infraestructuras críticäs. El objetivo es que puedan tomar medidas preventivas para mitigar cualquier posible efecto adverso que la alta intensidad pudiera provocar en los sistemas terrestres.
El Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA ha elevado la alerta al nivel G4 (severa), dentro de su escala que va desde G1 (menor) hasta G5 (extrema). Aunque la misma comenzó hace varios días con niveles de alërta más bajos, se espera que alcance su máxima intensidad durante este miércoles 12 de noviembre, con el corazón del fenómëno pasando sobre el planeta y manteniéndose así durante las próximas horas.
La NOAA detalló que la fuërza magnética del paso de la tormënta se ha estabilizado en aproximadamente ocho veces la normal de fondo. Si bien esta intensidad ya es significativa, el organismo estadounidense ha advertido que el nivel severo podría mantenerse, o incluso intensificarse, si el campo magnético gira nuevamente en una dirección opuesta a la de la Tierra. Esta fluctuación magnética es el factor clave que determina el potencial de impäcto en sistemas y comunicaciones.
Históricamente, las tormentas solares de esta magnitud pueden afëctar las comunicaciones, y solo en los casos más extremos tienen el potencial de influir en los sistemas eléctricos. Un efecto secundario notable y generalmente inofensivo de este tipo de eventos es la intensificación y mayor visibilidad de las auroras boreales en latitudes inusuales.
Con información de: AFP
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