La entrada en vigencia del ajuste del pasaje urbano a 220 bolívares equivalente a 25 centavos de dólar cubrió las expectativas del gremio de transportistas en Caracas. Representantes del sector aseguraron este primero de octubre que la tarifa autorizada resulta insuficiente para asumir los costos operativos y de mantenimiento preventivo de la flota automotriz en el contexto económico actual.
Frente a la discrepancia de montos, los voceros del transporte sostienen que para garantizar la continuidad del servicio es necesario fijar el pasaje básico en 0,50 dólares o su equivalente en moneda nacional a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV).
Asimismo, para mitigar el impacto en el bolsillo de la ciudadanía, la dirigencia planteó a las autoridades gubernamentales la implementación de un bono de movilidad dirigido a los usuarios, al tiempo que exigió la restitución de más de 50 unidades retenidas tras los comicios del pasado 28 de julio de 2024.
En cuanto a las denuncias comunitarias sobre la negativa de algunos conductores a prestar servicio a adultos mayores, estudiantes y personas con discapacidad, el sector aseguró que se aplicarán sanciones a través de los tribunales disciplinarios de cada línea.
Los representantes del gremio instaron a los usuarios a formalizar las quejas ante las mesas de movilidad y consejos comunales parroquiales, garantizando medidas correctivas contra quienes incumplan las normas o nieguen el traslado exonerado o preferencial.
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