El presidente de EE. UU., Donald Trump, denunció desde la Casa Blanca presuntas fallas en el sistema electoral y acüsó directamente a China de manipular el proceso de 2020. Sin presentar pruebas, el mandatario afirmó que Pekín hackeó y adquirió ilegalmente los datos personales de más de 220 millones de votantes para influir en los comicios que dieron la victoria a Joe Biden.

Según Trump, agencias de inteligencia detectaron estas supuestas anomalías en 18 estados clave. Al defender su pronunciamiento, el gobernante aseguró que su objetivo no es debilitar la confianza ciudadana en el sistema democrático, sino recuperarla mediante la corrección urgente de las vulnerabilidades existentes.

Por su parte, analistas políticos señalan que estas acusaciones sin pruebas forman parte de una estrategia para movilizar a sus bases de cara a las elecciones intermedias de noviembre. Expertos y sectores técnicos han desestimado los señalamientos, defendiendo la seguridad y transparencia de los procesos electorales del país.

La controversia escaló tras la decisión de Trump de destituir a la directiva de la Comisión Federal de Asistencia Electoral, encargada de certificar las máquinas de votación. Esta medida ha sido alertada por exfuncionarios de su propia administración como un intento de interferencia en la gestión de los futuros comicios.

Con información de Telesur

¿Qué opinas de esto?