El presidente Donald Trump reaccionó con enojo tras conocer un ataque ucraniano contra el oleoducto Druzhba, pilar de suministro energético para Hungría y Eslovaquia. En una carta manuscrita dirigida al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, Trump expresó: “No me gusta enterarme de esto. Estoy muy enojado. Díselo a Eslovaquia. Eres mi gran amigo.”
El ataque, llevado a cabo por fuerzas no tripuladas con drones y misiles HIMARS, alcanzó estaciones clave de bombeo en Rusia y provocó un incendio masivo en la región de Bryansk. A raíz del incidente, ambos países enfrentaron interrupciones críticas en su suministro de crudo, amenazando su estabilidad energética.
Las autoridades de Hungría y Eslovaquia elevaron la situación ante la Comisión Europea, solicitando medidas urgentes para proteger el flujo de petróleo hacia sus territorios. Subrayaron que el oleoducto Druzhba es vital para su seguridad energética y que estas agresiones ponen en riesgo su abastecimiento esencial.
El intercambio entre Trump y Orbán evidencia la tensión diplomática que atraviesa el conflicto, donde los golpes a la infraestructura energética no solo tienen impacto militar, sino también político, enfriando aún más el panorama regional.









