En medio de la rutina diaria, muchas personas olvidan algo tan básico como beber suficiente agua. Aunque parezca simple, la hidratación adecuada es fundamental para el funcionamiento del cuerpo humano, ya que regula la temperatura, transporta nutrientes, elimina toxinas y mantiene el equilibrio celular.
Los expertos recomiendan consumir entre 6 y 8 vasos de agua al día, aunque esta cantidad puede variar según el clima, la actividad física y las condiciones de salud. Un factor importante es que no se esperar a tener sed para beber agua, ya que la sed suele aparecer cuando el cuerpo ya está ligeramente deshidratado.
La deshidratación leve puede provocar fatiga, dolor de cabeza, dificultad para concentrarse e incluso mal humor. En casos más graves, puede afectar la presión arterial, la función renal y el rendimiento físico. Por eso, llevar una botella de agua contigo o establecer horarios para beber puede marcar la diferencia.
Además del agua pura, frutas como la sandía, el melón y la naranja, así como infusiones sin azúcar, también contribuyen a mantenerte hidratado. Evita depender de bebidas azucaradas o con cafeína, que pueden tener un efecto diurético. Tu cuerpo agradecerá este hábito y responderá con más energía, mejor digestión y una piel más saludable.
Con información de Vida Sana









