Este fin de semana Türkiye registró un nuevo récord de calor en su temperatura, llegando a los 50.5°C en Silopi, una provincia de Sirnak que queda cerca de las fronteras con Irak y Siria, dicha cifra supera los 49.5°C de agosto en 2023, para establecer un nivel máximo de lo vivido en el país.
La situación ha llevado a que espacios públicos en ciudades como Izmir queden prácticamente desiertos. Además, el calor extremo y los incendios también están afectando a Grecia y los Balcanes, lo que sugiere un impacto regional más amplio de estas condiciones climáticas.
En Türkiye también están viviendo problemas de sequía, sobre ello los especialistas aseguran que esto agrava más la crisis del cambio climático, siendo Bursa una de las zonas más afectadas en la nación por las llamas.
Con información de: DW









