El artista hawaiano Sean Yoro, mundialmente conocido como Hula, transformó el puerto de Saint John en un escenario artístico sin precedentes al pintar un mural gigante utilizando el océano como su propia escalera. Para lograr esta hazaña, el muralista trabajó sobre una tabla de remo, aprovechando las oscilaciones de las mareas de la Bahía de Fundy, famosas por ser unas de las más altas del mundo.

Este dinámico proceso permitió que el agua lo elevara y descendiera por la extensión del muro, convirtiendo el fênómeno natural en una herramienta técnica esencial para completar la obra. La pieza ha sido concebida bajo un concepto de arte efímero y cambiante, diseñada específicamente para aparecer y desaparecer en función del nivel del mar.
La obra muestra a una mujer entrelazada con elementos naturales, como corales y un árbol en crecimiento, que se revelan con nitidez cuando la marea baja y quedan parcialmente sumergidos al subir el nivel del agua. Esta interacción constante genera la ilusión de que la figura emerge de las profundidades, estableciendo un diálogo visual donde la naturaleza no es solo el lienzo, sino también la protagonista del movimiento de la obra.

Más allá del impäcto visual del resultado final, el proceso de creación ha sido calificado como impresionante debido a la precisión logística requerida. Yoro debió calcular minuciosamente cada movimiento durante horas, sincronizando sus pinceladas con el ciclo implacable del mar para evitar que el agua interrumpiera el secado o la composición.
Con información de: Caja de Pizza
Foto: @the_hula









