Mucha gente considera a sus perros como miembros de la familia, e incluso algunos los priorizan sobre las relaciones humanas.
Mientras que el número de perros aumenta, las tasas de fertilidad humana disminuyen.
En una encuesta húngara, el 19% de las personas sin hijos y el 10% de los padres valoraban a su perro, al menos parcialmente, más que a cualquier ser humano.
La teoría de Kubinyi, publicada en Current Directions in Psychological Science, busca explicar por qué algunas personas dicen que los perros son los nuevos niños, mientras que otros consideran esta idea indignante.
Opiniones divididas
El papa Francisco, por ejemplo, ha calificado de egoísta que las personas sin hijos mimen a sus mascotas.
Algunos estudios sugieren que los dueños de perros tienen una visión más negativa de la maternidad.
Mientras que, las madres con perros consideran la crianza más pesada, lo que podría reducir su disposición a tener más hijos.
En algunos casos, los perros pueden incluso perjudicar las relaciones románticas.
El argumento contrario es que tener un perro podría, de hecho, aumentar las tasas de fertilidad humana.
Kubinyi, expresa que “las familias con hijos son más propensas a tener perros, y algunas parejas ven a su mascota como un ‘niñÖ de práctica’, un paso preparatorio para formar una familia”.
Con información de: Agencias









